Esa espina clavada en mi pecho...

El golpe fue tan grande que me sentí como si estubiera corriendo un maratón y me estrellara contra una pared. Debo aprender a superar. Nada, ni nadie, puede ser el centro del mundo de un alguien. Sólo este alguien serà su propio centro del mundo. Odio sentir que todo el mundo es demasiado egoísta y darme cuenta, por desgracia, que yo formo parte de este "todo el mundo".

Debería dejar de pensar tanto, de sentir tanto, y concentrarme un poquito más con lo que debería estar haciendo ahora mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario